domingo, 25 de abril de 2010

Coyoacán.

Coyoacán es un espacio mágico, saturado de historia, leyendas y cultura. Se ubica en el sur de la Ciudad de México y posee jardines, iglesias, restaurantes y museos. Es un placer caminar por sus calles y plazas, hasta hace poco tiempo estaba saturado de todo tipo de representantes de tribus urbanas y una molesta y extraña mezcla de olores en la que se distinguía el incienso, el copal y la marihuana.
Todo esto gracias al hombre mas rico de México, quien se dedicó a limpiar este interesante sitio para que los que vivimos aquí pudiéramos caminar con nuestros hijos y comprarles un juguete típico mexicano, comer con tranquilidad una deliciosa tostada de tinga justo antes del obligado churro relleno de queso cottage, para rematar con un indescriptible helado de piñón.
Al final de la tarde, que mejor que visitar la librería del Sótano y comprarse un buen libro. Me pasé una hora decidiendo si traía conmigo "Un dulce sabor a muerte" de Agustín Sánchez o "El esclavo" de Francisco J. Ángel. Como soy light elegí la segunda opción, la primera parecía entretenida, aunque enterarme a partir de textos periodísticos de las historias de diferentes mujeres criminales en México y las razones que tuvieron para llevar a cabo sus homicidios no logró atraerme mucho.
Bebí casi un litro (ji) de café capuchino sabor moka y a mi canijito le compré un caleidoscopio.
El pasó un buen rato mirando con atención las irrepetibles figuras que con espejillos dentro éste objeto pueden formar.
Ya de regreso me detuve frente a la tétrica casa de Frida Khalo y me pregunté cómo se pudo enamorar de Diego Rivera, quien, aunque fue un artista extraordinario, nadie le quita su apariencia de sapo obeso y fodongo (dicho sea con todo respeto). La respuesta llegó a mi enseguida: el talento, la personalidad y la virtud van por encima de la apariencia física.
Conducí hacia mi cubil con mi canijo dormido a quien la caminata, la comida saturada de carbohidratos y el inevitable tráfico de la ciudad lo hicieron dormir profundamente. Yo mientras tanto escuchaba Alfa 91.3 FM y washawasheaba "Another one bites the dust" de Queen.
Lo tuve que bajar de nuestra nave pues estaba (o se hacía) dormido.
Yo me sentía con los ojos super abiertos, creo que a consecuencia de la leve dosis de cafeína que seguramente traía incluido mi deliciosísimo capuchino, así que, en lo que llegaba el sueño leí, de principio a fin, el librito de bolsillo que compré y cuyo inicio es el siguiente cuestionamiento: ¿Qué necesitas tu para poder al fin despertar y empezar a disfrutar de la vida?
Lo terminé en menos de una hora, metí el minilibro bajo la almohada, me recosté sobre ella y eso es lo último que recuerdo de mi sábado en Coyoacán.

domingo, 4 de abril de 2010

Personal Jesus.

I'm so happy to know that I'm not alone in this world !
As Depeche Mode, I have my Personal Jesus too !
I love you Jesus ! Thanks for so much !


YOUR OWN PERSONAL JESUS
SOMEONE TO HEAR YOUR PRAYERS
SOMEONE WHO CARES
YOUR OWN PERSONAL JESUS
SOMEONE TO HEAR YOUR PRAYERS
SOMEONE WHO´S THERE

FEELING UNKNOWN
AND YOU´RE ALL ALONE
FLESH AND BONE
BY THE TELEPHONE
LIFT UP THE RECEIVER
I´LL MAKE YOU A BELIEVER

TAKE SECOND BEST
PUT ME TO THE TEST
THINGS ON YOUR CHEST
YOU NEED TO CONFESS
I WILL DELIVER
YOU KNOW I´M A FORGIVER


REACH OUT AND TOUCH FAITH
REACH OUT AND TOUCH FAITH

YOUR OWN PERSONAL JESUS...

FEELING UNKNOWN
AND YOU´RE ALL ALONE
FLESH AND BONE
BY THE TELEPHONE
LIFT UP THE RECEIVER
I´LL MAKE YOU A BELIEVER

I WILL DELIVER
YOU KNOW I´M A FORGIVER

REACH OUT AND TOUCH FAITH

YOUR OWN PERSONAL JESUS

REACH OUT AND TOUCH FAITH

martes, 30 de marzo de 2010

Lo que me queda.

Hoy tengo solo un motivo.
Solo queda conmigo una ilusión.
Perdí un motor, mi mano derecha.
¿Porqué la perdí?
Quizá no le dí lo suficiente.
Quizá no soportó mi realidad.

viernes, 26 de marzo de 2010

Propiedad.

¿De qué soy dueña?
El ego me dijo hasta hace poco que era dueña de una casa, de un auto, de un perro, de un árbol y de muchas, muchas cosas más.
La realidad me ha mostrado lo contrario.
No soy dueña de nada, absolutamente de nada.
No soy dueña de los objetos, mucho menos soy dueña de ningún ser vivo.
No lo soy.
Parecieran estas una serie de afirmaciones mas que obvias, pero no lo son tanto.
Una se va creyendo poseedora de su entorno, cuando la verdad los objetos están allí, solo ocupando un espacio en el universo. Una se cree que puede ser dueña de algún ser viviente, el cual se puede ir en el momento que así lo decida o porque así corresponde a su destino. Una se cree que es dueña de su propia vida, pero un poder superior te demuestra que ni siquiera es tan tuya, que la puedes perder en cualquier momento.
Pero hay algo de lo que si soy dueña.
Soy dueña del aire que respiro en este justo instante, soy dueña de mis decisiones, soy dueña de mis ilusiones, soy dueña de mis sentimientos, soy dueña de mis intenciones y soy dueña de mis actos.
¿De qué soy dueña?
De mi libre albedrío.




miércoles, 24 de marzo de 2010

Dolor.

Cuando un amigo se va
queda un espacio vacío,
que no lo puede llenar
la presencia de otro amigo.

Cuando un amigo se va
queda un tizón encendido,
que no se puede apagar
ni con las aguas de un río.

Cuando un amigo se va
una estrella se ha perdido,
la que ilumina el hogar
donde hay un niño dormido.

Cuando un amigo se va
se detienen los caminos,
y se empieza a develar
todo el dolor del olvido.

Cuando un amigo se va
galopando su destino,
empieza el alma a vibrar
porque se llena de frío.

Cuando un amigo se va
queda un terreno baldío,
que quiere el tiempo llenar
con las piedras del hastío.

Cuando un amigo se va
se queda un arbol caído,
que ya no vuelve a brotar
pues el viento lo ha vencido.

Cuando un amigo se va
queda un espacio vacío,
que no lo puede llenar
la presencia de otro amigo.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Vive y deja vivir.

¿De qué soy responsable?
Soy responsable de cada pensamiento, de cada emoción, de cada acción que decido o no realizar.
Soy responsable de cómo me siento ante la actitud de los demás, de cómo respondo a los comentarios que dirigen hacia mi, de como interpreto positiva o negativamente todo lo externo.
Nadie, ningún ser en este mundo es responsable de mi enojo, mi rabia, mi conmiseración, mi falta de autoestima, mi vulnerabilidad o mi fragilidad emocional. Nadie, nadie sobre la tierra tiene el poder de "hacerme sentir" de alguna manera.
Soy yo, y solo yo, quien decide como quiere sentirse, quien se boicotea o se menosprecia. Soy yo quien entrega a otro la capacidad de que sus palabras, sus actos o hasta su lenguaje corporal me resulte ofensivo.
Nadie, absolutamente nadie tiene en sus manos el detener mi ascenso, el deteriorar la percepción que tengo de mi misma, nadie tiene el control sobre mi pensamiento.
Decido hacerme responsable con conciencia de mi misma, decido quitarle a los demás la capacidad de ser ellos quienes generan en mi sensaciones desagradables. Decido dejar de lastimarme a mi misma y a su vez dejar de criticar a los demás. Decido evolucionar y trascender. Decido cuidar de mi y actuar en lugar de planear. Decido pensar antes de hablar. Decido vivir y dejar vivir.

miércoles, 27 de enero de 2010

De vuelta.

Escribo de nuevo porque es algo que me gusta hacer y que había dejado con el pretexto burdo de no tener tiempo.
Pero, el tiempo ha estado allí, igual en julio que en diciembre, igual al medio día que al anochecer. El tiempo está siempre dispuesto, es cada uno quien decide cuánto y cuando darse un momento para si mismo.
Aquí de nuevo.